Entender, entendemos todas.
Hemos leído, hecho terapia, reflexionado y ya sabemos lo que nos ocurre.
Y, aun así, hay veces en las que seguimos sintiéndonos igual, como si algo no terminara de encajar.
La mente va más deprisa, el cuerpo tiene otros tiempos. Por eso hay comprensiones que necesitan convertirse en experiencia.
Cuando el cuerpo entra en la conversación empezamos a distinguir mejor la señal del ruido. Nos damos cuenta antes de cómo estamos y podemos tomar decisiones desde una inteligencia corporal.
Dar cuerpo a aquello que ya sabes.
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Medita
Grupos de meditación para sostener una presencia que acompañe la vida cotidiana.
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Acuerpa
Una práctica corporal en grupo donde el cuerpo puede descansar e integrar la experiencia.
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Escucha
Sesiones individuales de escucha corporal a través del contacto, el masaje y la presencia.
Hay cosas que sólo aparecen cuando las miramos un poco más.
Las cartas nacen ahí.
De mirar la vida cotidiana más despacio.
Cada lunes, día de luna, comparto una carta. Un lugar para hacer una pausa y recordar que la profundidad vive en lo cotidiano.
Es también donde comparto, antes que en ningún otro sitio, los nuevos grupos y las propuestas que voy abriendo.
Cartas “en el instante”
Algunas respuestas…
