Punto de apoyo

Práctica semanal para sostener la decisión de vivir de otra manera


Hay momentos en los que algo dentro de una dice: basta.

A veces el vaso simplemente rebosa. Después de una enfermedad, una pérdida, una separación, una época de mucho agotamiento o de cuidar de alguien durante demasiado tiempo.

Otras veces no ha pasado nada que puedas señalar con el dedo. Llega un día en el que comprendes, con una claridad cristalina, que así no quieres seguir viviendo.

Sea lo que sea, probablemente ya te ha venido uno de esos momentos a la cabeza mientras leías estas líneas.

Esa decisión suele ser muy de dentro y muy verdadera.

Lo difícil no ha sido tomarla.

Lo difícil empieza después, cuando toca incorporarla a la vida diaria.

Y la vida sigue. Volvemos al trabajo, a las personas que queremos, a las responsabilidades, a los días guays y a los días choff.

Poco a poco, casi sin darnos cuenta, la vida vuelve a ocupar todo el espacio y acabamos viviendo exactamente como habíamos dicho que no queríamos volver a vivir. Y ojo, no tiene que ver con falta de voluntad.

Una decisión puede marcar un antes y un después.

Pero una forma de vivir sólo cambia cuando esa decisión encuentra un lugar donde sostenerse.

Cuando esa decisión va tomando cuerpo, semana a semana, hasta que esa forma de vivir deja de ser una intención o un deseo y empieza a formar parte de ti y de tu cuerpo.

Sostener esa decisión no tiene que ver con exigirnos más.

Muchas veces ocurre justamente desde el permiso y el descanso.

Cuando el cuerpo dispone de tiempo y atención, el ruido cotidiano empieza a perder fuerza. Puedes escucharte con más claridad, reconocer qué necesitas y distinguir mejor qué merece tu energía y qué no.

Punto de Apoyo es ese espacio semanal donde aquello que un día comprendiste puede ir integrándose hasta formar parte de tu manera de vivir.

¿qué ocurre durante cada encuentro?

Cada encuentro se construye a partir de lo que va surgiendo en el grupo y de lo que ese día necesita ser acompañado.

❋ Cada sesión es diferente.

Después, cuando tiene sentido, ponemos palabras y compartimos.

❋ Primero escuchamos

Escuchar a otras mujeres y descubrirte en sus vivencias amplía la mirada y hace más fácil sentir que no estás sola.

❋ El grupo también sostiene.

Porque no buscamos añadir más esfuerzo, sino crear las condiciones para que el cuerpo pueda integrar lo vivido.

❋ Haremos poco y descansaremos mucho.

Puedes venir cansada, saturada o hecha un trapo. No tienes que rendir ni demostrar nada.

❋ Puedes llegar como estés.

Descanso, respiración, movimiento, automasaje y propuestas de conciencia corporal nos ayudan a volver a escucharlo.

❋ El cuerpo marca el ritmo.

Cómo funciona Punto de apoyo

Quizá Punto de Apoyo sea para ti si...

  • Sientes que hay una forma de vivir más coherente contigo, pero te cuesta sostenerla cuando te atrapa el ritmo cotidiano.

  • Intuyes que tu cuerpo tiene mucho que decir, aunque todavía no sepas cómo escucharlo.

  • Te apetece un espacio semanal donde parar, descansar y volver a ti.

  • Valoras la práctica, el proceso y el grupo por encima de las soluciones rápidas.

  • Sientes que ya has comprendido muchas cosas y ahora necesitas darles cuerpo.

Edición fundadora,

éste será el primer grupo de Punto de Apoyo.

Precisamente por eso quiero que sea pequeño.

Quiero que cada mujer se sienta realmente acompañada y poder cuidar el proceso con la atención que merece.

Las primeras 6 plazas tendrán un precio especial de 180 €/mes.

A partir de la 7ª plaza, el precio será de 220 €/mes.

Compromiso inicial de 3 meses

Martes, de 19:00 a 20:30 h
Inicio, 22 de septiembre

Online (zoom)

Pago mensual automático durante los tres primeros meses. Después podrás decidir si quieres continuar, mes a mes.